sábado, 27 de octubre de 2007

El embrujado Museo árabe de los Muertos

El investigador Rafael Rivera coordinó varias investigaciones para buscar una solución a los quiméricos incidentes que se producían en el museo encantado

En la calle Cuesta del Marqués, número 4, en las inmediaciones de la plaza de San Jorge, en Cáceres, se encuentra un viejo caserón de dos plantas que alberga la Casa Museo Árabe Yusuf Al Borch.

El inmueble, conocido popularmente como “la casa de la muerte”, saltó inicialmente a la fama a mediados de los años setenta debido a los extraños sucesos que se desarrollaron en su interior.

Una humilde familia se instalaba en dichas dependencias, pero la armoniosa convivencia que mantenían se vio repentinamente truncada por golpes en tabiques y puertas, ventanas que se abrían solas y mesillas y armarios se trasladaban por las salas del museo.

El embrujamiento de esta construcción corría de boca en boca por la localidad extremeña, pero el rumor no fue un impedimento para que el matrimonio De la Torre, con sus dos hijos, José Luis y Ángel, se asentara en el edificio. Pero la maldición del museo árabe recobró toda su fuerza durante el mes de agosto de 1984, cuando José Luis y Ángel fueron protagonistas de un gran número de sucesos extraños. Los adolescentes pudieron ser testigos de toda una serie de episodios paranormales que siempre, al igual que antaño, comenzaban a la misma hora.

Escuchábamos ruidos de pisada, como si fueran de pies almohadillados. Mas de una vez aquellas pisadas llegaban hasta la habitación donde me encontraba y se acercan a la colchoneta parándose a mi lado. Recuerdo que una noche los sonidos fueron tan intensos que salimos a la calle llenos de temor –recordaban los testigos en sus declaraciones a diversos medios de comunicación en aquellas fechas-. Hay habitaciones en las que las puertas de los armarios se abrían y cerraban solas. Sentíamos escalofríos. Pasábamos muchísimo miedo. Nosotros –declararon los jóvenes- no teníamos ninguna explicación lógica, ni la tenemos ahora.

Los incidentes alarmaron en un principio a los inquilinos del museo. Los prodigiosos lances no ocurrían solo de noche; pues por el día también se desarrollaban. “Hay una maceta en el patio, que rondará los ocho kilos de peso y que me la encontraba en el suelo casi todos lo días”, recordaba José Luis de la Torre.

¿Qué tipo de fenomenología ocurría en el interior del edificio? ¿Podría tener relación con alguna de las leyendas de la zona?.

Todo el mundo parece haber admitido esto último. Las leyendas que se narran sobre este lugar están marcadas por la muerte. Los lugareños afirman que, en épocas pasadas que no saben precisar, se cometieron allí varios asesinatos y asocian estos hechos de sangre con los sucesos anómalos.

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jueves, 18 de octubre de 2007

Tortura y sus métodos

La tortura es el acto de causar daño físico o psicológico intencionadamente a una persona o animal.

El objetivo puede ser variado: obtener una confesión o información de la víctima o de una tercera persona, como venganza por un hecho cometido por la víctima o por una tercera persona, como preludio de una ejecución (en cuyo caso se habla de muerte-suplicio) o simplemente para el entretenimiento del torturador. Este daño se puede causar de varias formas. El daño físico se puede causar mediante golpes, rotura de huesos, desgarros musculares, castración, aplastamiento, pinchazos, cortes, descargas eléctricas, desfiguración, quemaduras, aplicación de temperaturas extremas, ingestión de productos químicos o elementos cortantes, ahogamiento, violación, privación del sueño o posturas corporales incómodas.

El daño psicológico se puede realizar mediante la privación sensorial, el aislamiento o mediante falsas ejecuciones que contribuyan a la desmoralización.

Métodos de torura

El Aplastacabezas

El aplastacabezas es un instrumento de tortura aplicado en la edad media, destinado a reventar los huesos del cráneo.

La maquina denominada "Aplasta cabezas" estaba compuesta por dos barras de hierro forjado, y en cada punta, tornillos con el principio de prensa o morza.

La barbilla de la víctima se colocaba en la barra inferior, y el casquete era empujado hacia abajo por el tornillo. Los efectos de este proceso son evidentes. Primero, se destrozan los alvéolos dentarios, después las mandíbulas, y luego el cerebro se escurre por la cavidad de los ojos y entre los fragmentos del cráneo.

Hoy en día ya no se utiliza como pena capital, pero goza de gran estima para su uso como interrogatorios en buena parte del mundo.

En la actualidad, el casquete y la barra inferior están recubiertos de un material blando que no deja marcas sobre la víctima.

Existen unos instrumentos con una finalidad parecida llamadas "rompecráneos", que como su nombre indica se diferenciaban del "aplastacabezas" en que en vez de aplastar el cráneo lo rompían.

Cura de agua

Método de tortura que consistia en mantener al procesado totalmente inmovilizado sobre una mesa de madera, colocandole luego una toca o un trapo en la boca, deslizándolo hasta la garganta; luego, el verdugo procedía a echar agua lentamente, produciéndole al infeliz la sensación de ahogamiento. Una variación incluía alimentar a la víctima solamente con alimentos salados y agua sucia

Cuna de Judas

La cuna de Judas es un instrumento de tortura utilizado principalmente para sacar confesiones. Consiste en una pirámide puntiaguda, sobre la cual se alza a la víctima para después dejarla caer una o varias veces, de modo que la punta topara con la zona genital o anal con mayor o menor presión dependiendo de cómo evolucionara la confesión.

Era utilizado en Europa en tiempos de la Inquisición siendo conocido con el mismo nombre (alusivo al apóstol traidor) en inglés (Judas Cradle; también, Judas Chair), alemán (Judaswiege) e italiano (Culla di Giuda). También es conocido con el nombre de Vigía (en portugués), Veglia (en italiano) o Veille (en francés), es decir, «vigilia», pues el condenado era dispuesto de tal manera que si se dormía y relajaba el cuerpo, caía sobre la punta hiriente del instrumento.

También se atribuye su uso, con algunas 'mejoras' (adición de electricidad, añadidura de cinturón), a las dictaduras militares hispanoamericanas del siglo XX.

La doncella de hierro
La doncella de hierro fue un instrumento supuestamente utilizado para la tortura y ejecución. Posiblemente la primera doncella de hierro fue construida en Nuremberg, Alemania. Al parecer, la primera persona ejecutada por este medio fue un falsificador de monedas, el 14 de agosto de 1515 según afirmó Johann Philipp Siebenkees en 1793 aunque la veracidad de este hecho se halla en entredicho. La doncella de hierro de Nuremberg fue en realidad construida en el siglo XIX como resultado de una mala interpretación del «Schandmanter» (capa de la infamia). Se traba de un dispositivo hecho de madera y latón pero sin pichos, que no dañaba el cuerpo y que era utilizada como castigo público para cazadores furtivos y prostitutas, que tenían que llevarlo en público cierto tiempo.

En el siglo XVII se contaba y todavía se cuenta que Erzsébet Báthory utilizó la doncella de hierro contra sus doncellas para obtener así más sangre de sus víctimas para conseguir la eterna juventud.

La doncella de hierro aparece en la literatura romántica y a partir de ahí se populariza. Por ejemplo Bram Stoker escribió una historia corta sobre la doncella de hierro llamada «The Iron Maiden» (1893).

Su uso como dispositivo de tortura en cumplimiento de sentencias judiciales en la Edad Media es probablemente falso. Si se utilizó fue, a partir del siglo XIX con fines macabros.

La banda de heavy metal Iron Maiden sacaron su nombre de este dispositivo.

El submarino

El submarino es una forma de tortura aplicada en cárceles de diversos países (entre ellos Chile, Ecuador o Estados Unidos) como método para lograr ablandar a los reos y extraerles información.

El submarino presenta dos variantes: el "submarino seco" y el "submarino mojado":

El submarino seco consiste en colocarle una funda plástica en la cabeza del imputado, hasta que su propia respiración lo ahoga.
El submarino mojado consiste en amaniatar al reo e introducirlo de cabeza en un tanque con agua salada u otro líquido, con las piernas suspendidas hacia arriba hasta que empieza a ahogarse. Esta tortura también puede incluir descargas eléctricas con cables pelados conectados en un tomacorrientes o un foco.

Limpieza del alma

Método de tortura empleado por la inquisición española consistente en hacer beber a la víctima alguna cosa hirviente o caliente ya sea agua, hierros, carbones, e incluso jabón, dada la creencia de que el alma de las brujas era un alma corrompida y de esta forma se limpiaría.


Cepo chino

El cepo chino es un instrumento de tortura de origen chino, consistente en una caja, generalmente de madera, en la cual se colocaba los pies del torturado los que a través de una manivela, utilizando los principios básicos de la prensa y el tornillo, eran apretados por el verdugo. Teniendo asi el zapato Nº 30 en el pie de un hombre que calza 41, obviamente con todos los huesos rotos.
El dolor de la víctima aumentaba gradualmente desde una simple sensación de presión en el pie hasta convertirse en un dolor insoportable acompañado de trituración ósea podal.
Estos son algunos tipos de torturas, por supuesto hay gran variedad de ellas, a cada cual más brutal.

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viernes, 21 de septiembre de 2007

La Atlántida: ¿un continente verdadero?

Atlántida (en griego antiguo: Ατλαντίς νησος, Atlantis nēsos, ‘isla de Atlas’) es el nombre de una legendaria isla desaparecida en el Mar Atlántico, delante de las Columnas de Hércules, y que fue mencionada y descrita por primera vez en los diálogos del Timeo y el Critias, dos de los más célebres textos del filósofo griego Platón.

La precisa descripción de los textos de Platón, y el hecho que en ellos se afirme reiteradamente que se trata de una historia verdadera (αλεθινον λογον), ha llevado a que -especialmente a partir de la segunda mitad del siglo XIX- se propongan numerosas teorías sobre su ubicación. A pesar de ello, la mayoría de los historiadores opinan que la Atlántida, tal y como la describe Platón, nunca existió. No se descarta, sin embargo, que tras la leyenda pueda haber un fondo de realidad histórica.

Descripción de la isla

Los textos de Platón sitúan la Atlántida frente a las Columnas de Hércules (lugar que todas las fuentes antiguas anteriores a Platón sitúan en el Estrecho de Gibraltar) y la describen como "tierra insular", más grande (o más poderosa) que Libia y Asia juntas. Se señala su geografía como escarpada, a excepción de una gran llanura de forma oblonga o rectangular de 3000 estadios de longitud máxima, con más 2000 desde la costa hacia arriba, y rodeada de montañas hasta el mar. Sobre la mitad (o centro) de la longitud de la llanura el relato ubica un monte o colina, baja por todas partes, distante 50 estadios del mar (aproximadamente, 9,25 km), destacando que fue el hogar de uno de los primeros habitantes de la isla, Evenor, nacido de la tierra, un autóctono.

Según el Critias, Evenor tuvo una hija llamada Clito. Narra este escrito que Poseidón era el amo y señor de las regiones atlantes, puesto que, cuando los dioses se habían repartido el mundo, la suerte había querido que a Poseidón le correspondiera, entre otros lugares, la Atlántida. He aquí la razón de su gran influencia en este país. Este dios se enamoró de Clito, y para protegerla o mantenerla cautiva, hizo excavar tres fosos circulares de agua rodeando a la montaña que habitaba su amada, que fueron alternados a su vez por dos anillos de tierra, quedando de este modo la isla central donde se hallaba la sagrada morada de su amada Clito únicamente accesible para el Dios, pues en aquellos tiempos, los hombres no conocían aún el arte de la navegación. La pareja tuvo diez hijos, para los cuales el dios dividió esa tierra insular atlántica en sus respectivos diez reinos. Al hijo mayor, Atlas o Atlante, le entregó el reino que comprendía la colina de Clito rodeada de los tres fosos circulares de agua y dos anillos de tierra, todos concéntricos; dándole además autoridad sobre todos sus hermanos. En honor a Atlas, todo el país con sus diez provincias fue llamado Atlántida, y el mar que lo circundaba, Atlántico; mientras que a su hermano gemelo -cuyo nombre indígena, Gadeiro, Solón tradujo al griego como Eumelo- le fue otorgada la región que llegaba hasta las Columnas de Hércules, y que en honor a su nombre fue denominada como Gadeira, siendo todavía conocida con este nombre en los tiempos en que Solón visitó Sáis.

Favorecida por Poseidón, la isla de Atlántida era abundante en recursos. Había toda clase de minerales, destacando el oricalco (cobre de monte), una posible aleación natural de cobre y otro metal desconocido que refulgía como el fuego. Extensos bosques proporcionaban ilimitada madera; numerosos animales, domésticos y salvajes, y hasta una raza propia, o endémica, de elefantes; además de copiosos y variados alimentos provenientes de la tierra.

Tal prosperidad dio a los atlantes el impulso para construir grandes obras. Edificaron, sobre la colina rodeada de fosos circulares de agua y anillos de tierra, una espléndida acrópolis plena de notables edificios, entre los que destacaban el Palacio Real y el Templo de Poseidón y Clito. Construyeron un gran canal de 50 estadios de longitud para comunicar la costa con el foso circular de agua exterior que rodeaba la metrópolis; y otro menor y cubierto para conectar el foso circular exterior con la ciudadela. Cada viaje hacia la ciudad era vigilado desde puertas y torres, y cada foso circular de agua y cada anillo de tierra estaba rodeado por un muro. Los muros estaban hechos combinando rocas rojas, blancas y negras, obtenidas de la excavación de los fosos, y recubiertos de cobre, bronce, estaño y oricalco. Finalmente cavaron alrededor de la llanura rectangular, una gigantesca fosa o canal, a partir del cual crearon una red de canales rectos que se entrecruzaban para irrigar todo el territorio de la planicie.

Hipótesis sobre Atlántida

A lo largo de la historia, y en especial tras la llegada a la fama de Ignatius Donnelly, han aparecido numerosas hipótesis y teorías sobre la localización que tuvo la Atlántida y las causas de su desaparición. Algunas de las hipótesis modernas proponen que algunos de los elementos de la historia de Platón se derivan de mitos anteriores, o que se refieren a lugares ya conocidos. Otras usan bases paranormales para localizar la Atlántida o dar explicación a algunos aspectos del mito.

En julio de 2005 se celebró en la isla griega de Milo el primer congreso de las hipótesis sobre la Atlántida, donde la mayoría de los participantes (profesores, licenciados, y doctores de diversas universidades), manifestaron su apoyo a la base histórico-geográfica de la historia de la Atlántida reflejada en los diálogos de Platón. Quedó convocado un segundo encuentro para 2008. La conclusión principal obtenida en la reunión en Milo, la lista de 24 criterios necesarios para la calificación de hipótesis sobre la Atlántida, excluye a gran parte de las hipótesis o teorías actualmente existentes, otorgando solamente posibilidades de un éxito futuro a aquellas hipótesis que más se ajustan a lo descrito por Platón en el Timeo y en el Critias, es decir, el entorno más cercano a las Columnas de Hércules, en el Mar Atlántico. Otra de las consecuencias de esto sería tomar literalmente las palabras usadas por Platón, entre ellas la usada para referirse a la Atlántida, Nêsos, cuyo significado, península, choca con la concepción popular de isla o continente.

Por otra parte, existen opiniones que descartan la Atlántida como una realidad, atributendo al relato de Platón una finalidad metafórica y simbólica más que de historiografía: la doctora Julia Annas, profesora de filosofía de la Universidad de Arizona, se manifiesta así al exponer que:

La continuada industria del descubrimiento de la Atlántida ilustra los peligros de leer a Platón. En él es claro el uso de lo que se ha convertido en un estándar en la ficción - recalcando la historicidad de un evento (y el descubrimiento de desconocidas autoridades hasta el momento) como indicador de que lo que sigue es ficción. La idea es que deberíamos utilizar esta historia para examinar nuestras nociones sobre el gobierno y el poder. Hemos olvidado esto y en lugar de reflexionar respecto a tales asuntos salimos a explorar el lecho marino. El continuado malentendido de Platón como historiador nos permite ver porqué su desconfianza de la escritura imaginativa está a veces justificada.

A la vez, otras opiniones igualmente autorizadas rechazan a la opinión anterior -más generalizada- aduciendo un inexplicable error de interpretación filológica de los propios textos de Platón, y defendiendo que Platón tiene intencionalidad historiográfica y negando la posibilidad de que sea metafórica o simbólica. Al respecto, el Doctor Pedro Amorós, de la Universidad de Murcia, expone las siguientes conclusiones:

"La primera cosa que sorprende al abordar la historia es encontrar todavía en recientes estudios, referiéndose a la narración en general, frases como ésta: «Platón nos lo presenta -el relato de Critias- como un cuento, como un mythos, contado al legislador y poeta ateniense Solón «el más sabio de los siete sabios», por un anciano sacerdote de la diosa Neith en Sais, Egipto». Y precisamente sorprende porque lo que Platón nos presenta no es un mito sino una historia (λόγον) derivada de una antigua tradición (ἐκ παλαιᾶς ἀκοῆς). Es más, en ninguna ocasión Platón utiliza la palabra μῦθος para referirse al relato que está contando... Además, Critias anuncia a Sócrates que lo que va a escuchar es un relato (λόγου) muy singular pero verdadero... se muestra claramente que el objetivo de Platón, en principio, no es narrar un mito inventado (μῦθος πεπλασμένος) sino una «historia antigua», terreno o dominio de la arqueología.

Fuente: http://www.wikipedia.com

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domingo, 16 de septiembre de 2007

El Papiro Tulli: El primer ovni de la historia

Como todos sabemos, han llegado hasta nuestros días los más variados y coloridos papiros, unos más interesantes por su contenido que otros, tal es el caso de este papiro, el llamado "Papiro de Tulli" en honor al encargado de la sección de Egipto del Gran Museo del Vaticano, cuyo contenido vá a resultaros a todos cuanto menos, curioso, por no decir sorprendente...

Hagamos una pequeña presentación del mismo, para saber mejor de qué estamos tratando.Este papiro fué hallado por Boris de Rachewiltz y el documento ha sido fechado en la XVIII Dinastía y los hechos que el mismo papiro relata acontecieron bajo el reinado del gran Tutmosis III, y nos los describen como aquí sigue:

"En el año 22, tercer mes de la estación de peret (la germinación) en la hora sexta del día (14 h.) [...] dos escribas de la Casa de la Vida vieron un círculo de fuego que estaba viniendo por el cielo. No tenía cabeza. Su olor era desagradable. Entonces, ellos tuvieron miedo y huyeron, [...] y fueron a decírselo a Su Majestad. Todo está recogido en la Casa de la Vida. Su majestad reflexionó sobre lo que había pasado. Han transcurrido muchos días después de lo ocurrido [...] Son numerosos al igual que todo [...] Ellos brillan en el cielo como el Sol lo hace sobre las cuatro columnas que sujetan el cielo. [...] Entonces los círculos de fuego [...] El ejército del rey estaba (en aquel lugar) y Su Majestad los vio (con sus propios ojos). Esto sucedió después de la hora de la última comida. Allí arriba (en el cielo), ellos se marcharon hacia el sur. Del cielo cayeron peces y aves [...] algo inaudito desde el comienzo de los tiempos. Su majestad colocó incienso para apaciguar a Amón Ra, Señor de las Dos Tierras [...] en un documento de la Casa de la Vida [...] eternidad".

Pues bien, leído esto podemos pensar, que los hechos que aquí nos relatan, bien podrían referirse a algún tipo de suceso meteórico (desconozco si la cáida de meteoritos vá acompañada de sulfuro, o algo similar que se corresponda con un desagradable olor...).No sería la primera vez que un texto alude a algún tipo de acontecimiento estelar, de hecho, que Egipto fué blanco de numerosas caídas meteóricas no es cosa nueva, a juzgar por la cantidad de lingotes de hierro meteórico y los variados objetos realizados sobre este extraño material encontrados en algunas tumbas como la del niño Tut y muy anteriores ya por el Imperio antiguo...(Sin olvidarnos del propio disco del príncipe Sabu que ya tiene tema propio en este foro...).Sin embargo, ciertos puntos del texto, nos descolocan la hipótesis meteórica con palabras como "ellos" por ejemplo, y que nadie se escandalice, que eso de "ellos" es verdad que suena un poco como a "Los Otros" de Amenábar si, pero ahí está, que no lo digo yo...Aunque bueno, también podría ser, que la traducción esté mal hecha, cosa, que tampoco tendría que sorprendernos tanto si tenemos en cuenta que todavía hoy hay cientos de símbolos y palabras cuyo significado deconocen las reses sagradas como les dice Semmat, todo sea que el texto realmente nos esté hablando de patatas, y nos hayan enchufado algo que nada tiene que ver...

Fuente: http://egipto.com/cgibin/forum2004/showthread.php?t=1128

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martes, 28 de agosto de 2007

Vampiros: esos misteriosos seres

Un vampiro es, en la cultura popular de varios países, una criatura que se alimenta de sangre de seres vivos para mantenerse activo. Probablemente la base de la mayoría de las ideas acerca de vampiros que forman parte de la cultura popular actual sea el libro Drácula de Bram Stoker, y las películas de cine basadas en él, como Nosferatu y Drácula de Bram Stoker. Algunos estudiosos del vampirismo han sugerido que estas leyendas se hallan relacionadas total o parcialmente con casos de patologías reales como la rabia; interesante el estudio del neurólogo español Juan Gómez Alonso Los vampiros a la luz de la medicina; o la porfiria. Junto con el hombre lobo, el vampiro es quizás el más famoso ser sobrenatural de la cultura popular humana.

La palabra "vampiro" viene de las lenguas eslavas (del alemán vampir, que se deriva del polaco temprano vaper y éste a su vez del eslavo arcaico oper; con raíces indoeuropeas paralelas en el turco y en el persa). Significa a la vez "ser volador", "beber o chupar" y "lobo", además de hacer referencia a cierto tipo de murciélago. Durante la expansión del Romanticismo en Europa, la principal reacción al periodo previo de Ilustración enciclopédica y racionalista, el vampiro se convirtió en una temática común y pasó de la leyenda oral a los castillos y los salones elegantes.

Otros nombres son vurdalak (ruso moderno), vrolok (eslovaco), strigoï o strigoiul (rumano moderno), bukolako o vukodlak (serbio), upiro (polaco), nosferatu (del griego nosophoro (νοσοφορος), portador de enfermedad) y vampyrus (latín).

Características de los vampiros


Aunque la descripción de estas criaturas varía un poco entre autores, tienen varias características en común:

Fueron humanos mortales, pero ahora están en un estado no exactamente vivo pero tampoco muerto, de ahí que se les llame no-muertos.
Suelen ser de aspecto delgado y lánguido, con largas uñas y piel mortecina.
Según algunos autores, los vampiros no se reflejan en los espejos, ya que no poseen alma.
Necesitan sangre fresca para vivir.
Suelen tener fobia a los crucifijos y al agua bendita si son creyentes.
Pueden infectar a otros al morderlos, y convertirlos a su vez en vampiros. Los detalles varían.
Algunos, como Drácula de Stoker, necesitan dormir en tierra de suelo natal.
Poseen una fuerza sobrenatural.
Pueden convertirse en criaturas como lobos, ratas o murciélagos cuando se siente en peligro.
La mayoría sólo puede ser destruido por la luz del sol o al ser decapitado. Los verdaderos Nosferatu sólo pueden morir si se introduce plata bendita en su cuerpo y no hay sangre cerca de ellos en ese momento; de lo contrario, simplemente su cuerpo se destruirá sólo para reconstruirse nuevamente.
Si se le clava una estaca en el corazón, el vampiro no muere, sino que queda paralizado mientras tenga la estaca clavada. Según otras fuentes, si muere, pero hay que dejar la estaca clavada. Y debe ser de madera de ciertos árboles, como el roble.
Si se le decapita muere, en caso de que sea un vampiro de baja categoría (mordido por un vampiro no original).
Los verdaderos Nosferatus pueden soportar la luz del sol, aunque la odian. Los demás vampiros no soportan la luz del sol, que puede destruirlos o herirlos gravemente. Si les da la luz del sol a los vampiros de baja categoría pueden morir pero si llegan a tiempo a la sombra, pueden curar sus quemaduras pues tiene gran capacidad de regeneración.
Se pueden alejar con ajo pues lo odian por su olor muy fuerte. Tampoco toleran el olor a rosas.
Para que un vampiro no original, o de baja categoría se vuelva un verdadero nosferatu debe de beber voluntariamente la sangre de aquel que lo mordió (que en este caso debe ser un nosferatu).
El vampiro es un ser físicamente poderoso, tan fuerte como veinte hombres, de una virilidad extraordinaria y extremadamente sexy. Proyecta sombra aunque se mueven a placer y no en la acción que hace. Debido a su consumo de sangre permanece eternamente joven, y es el señor de los murciélagos, las polillas, el lobo, la rata, el zorro y el búho. Es capaz de transformarse en una nube de polvo o vapor, trepa por las paredes con la facilidad de un insecto y, al menos de un modo limitado, es capaz de controlar la furia de los elementos. En Drácula se afirma también que sólo puede entrar en un edificio si se le invita previamente -un innegable simbolismo sexual- y que tiene que dormir en un ataúd que contenga algo de su tierra natal. Le repugna la flor del ajo (una minúscula flor violeta que despide ese característico olor, no su bulbo, que no despide ningún olor hasta que se corta) y la luz del día le molesta, pero no le daña significativamente. La suposición de que la luz del sol hiere o mata a los vampiros es un mito aparecido en los últimos sesenta años.

Suele considerarse que las armas (balas, dagas, espadas, proyectiles) fabricadas en plata pura le pueden herir, pero no las más comunes de plomo o acero. Existen, por el contrario, opiniones contradictorias sobre la utilidad del fuego para destruir a un vampiro, incluso cuando el fuego procede de armas modernas de alta energía. En cuanto al crucifijo y el agua bendita, es algo que Stoker se sintió obligado a incluir en su novela dado el carácter fanáticamente religioso de la sociedad de su tiempo, pero no parece que tengan más fuerza que la de su propio simbolismo. Esto significa que si el vampiro era cristiano cuando estaba vivo, puede sentirse espantado ante tales símbolos, pero si no lo era, no servirán de gran cosa. Con los vampiros más viejos, que nacieron muchos milenios antes de la aparición del cristianismo, la cruz y el agua bendita no serían más que curiosidades históricas carentes de todo poder.

Historia de los vampiros

Si bien existen sugerentes leyendas en todas las civilizaciones de la Antigüedad, desde Egipto a Sumeria, la primera referencia histórica del vampiro se encuentra en la obra de Lucio Apuleyo, un escritor y filósofo romano, que vivió entre los años 125 y 180. Su novela De Asino Aureo cuenta la historia de dos hermanas malignas, Meroe y Panthia, que bebieron la sangre de un tal Sócrates (ninguna relación con el gran filósofo griego). Las hermanas cerraron las heridas de Sócrates con una esponjilla para que éste no se diera cuenta de la pérdida de sangre, pero cuando al día siguiente se inclinó para beber agua de un río, la esponjilla se cayó al agua, y tras ella la última gota de vida.

El vampiro como muerto viviente bebedor de sangre ya era conocido en las leyendas de algunos países, siendo posible encontrar relatos en Inglaterra y Dinamarca durante el siglo XII que nos hablan de seres parecidos. Con el tiempo, y especialmente gracias a las novedades que aportaba el llamado Siglo de las Luces, donde se vive el triunfo de la razón y el desprestigio de las supersticiones, fueron poco a poco desapareciendo. Pero años más tarde surgió una de las personas que más hizo para avivar estas creencias en el vampirismo, aunque su idea inicial era refutar su existencia: el padre benedictino Dom Augustin Calmet (1672-1757). Calmet vulgarizó en el siglo XVIII las leyendas y fábulas de Centroeuropa sobre los vampiros, exponiendo en su obra Tratado sobre los vampiros (1746) las historias de estos seres en tierras de Austria, Hungría, Polonia, Serbia, Moravia, Silesia y Prusia, aunque también anotó casos de lugares tan distantes como Perú, Laponia o Inglaterra.

También han existido las leyendas de vampiros en España, como muestran las guaxas en Asturias, las guajonas en Cantabria y las meigas chuchonas en Galicia, todas ellas con un solo colmillo para succionar la sangre de sus víctimas, sobre todo niños.

Patología psiquiátrica y vampirismo(lo más interesante)


Adicionalmente, se debería destacar un origen etiológico del mito que se repite con cierta frecuencia en la galería de monstruos del cine: las enfermedades mentales. Este apartado se refiere específicamente a la patología psiquiátrica.

La historia ha dejado una serie de personajes a los que se le ha atribuido una atracción patológica por la sangre humana. Desde el caballero Gilles de Rais (1400-1440), antiguo compañero de armas de Juana de Arco, que buscando en la sangre el secreto de la piedra filosofal torturó y dio muerte a unos 300 niños, hasta la ya conocida condesa Erzsébet Báthory, que supuestamente bebía sangre de doncellas para mantenerse joven.

El primer vampiro moderno fue el húngaro Bela Kisz que inició sus actividades en 1912 a raíz de la infidelidad de su joven esposa. Cuando se fue a la guerra dos años después y no volvió, se le supuso muerto, y al entrar en sus propiedades las autoridades descubrieron dos barriles metálicos con los cuerpos de su mujer y su vecina. Posteriormente, encontraron otros diecisiete barriles más con otras tantas mujeres en su interior que habían sido estranguladas; además, presentaban unas heridas en el cuello y no se halló ni una gota de sangre en sus cuerpos. Bela Kisz nunca fue encontrado, y se le consideró un desaparecido de la guerra.

La fama de vampiro la tuvo mayormente el alemán Peter Kürten (1883-1931), más conocido como "El Vampiro de Düsseldorf", que inició sus actividades de muy joven, torturando y matando a animales. A los cinco años intentó ahogar a un compañero mientras jugaban en una embarcación y a los nueve años preparó un accidente en el que murieron dos muchachos. Pese a sus maneras apacibles y su aspecto imperturbable y pese a ser considerado por sus vecinos como una persona seria, honesta y amable, fue condenado por diversos delitos como robo, asalto o deserción de sus obligaciones militares. Su primer homicidio, una niña de ocho años, tuvo lugar en 1913, y al final de su vida fue acusado de nueve asesinatos y siete intentos de asesinato. Murió sin arrepentirse de sus actos y sin sufrir remordimientos por ellos. Su pasión por la sangre le hizo decir antes de ser guillotinado: "Después de que me decapiten, podré oír por un momento el sonido de mi propia sangre al correr por mi cuello. Ese será el placer para terminar con todos los placeres". Esta historia fue llevada al cine como M, el vampiro de Düsseldorf de Fritz Lang (1931), donde Peter Lorre hacía una magnífica interpretación del asesino.

Otros asesinos han sido definidos como vampiros por su atracción por la sangre. Se puede citar a Martin Dumollard, quien mató a varias mujeres en Francia en 1861 y bebió su sangre. También en Francia en 1878 Joseph Vacher bebió la sangre de una docena de sus víctimas. En Italia, Vincenzo Verzenia asesinó a dos mujeres para beber su sangre y Eusebius Pleydagnelle mató a seis mujeres por el mismo motivo. En Polonia, Stanislav Modziellewski y Juan Koltrun, el llamado "Vampiro de Podlaski", obtuvieron fama porque bebieron la sangre de sus víctimas, al igual que el argentino Florencio Roque Fernández. En la década de los 70 fueron descubiertos el milanés Rantao Antonio Cirillo y Richard Trenton Chase, "El Vampiro de Sacramento", que según dijo necesitaba beber sangre para renovar la suya. La californiana Deborah Finch en 1992 que ingirió la sangre de su víctima tras un supuesto pacto suicida. John Crutchley que, entre otros asesinatos sangrientos, mantuvo prisionera a una de sus víctimas en 1985 para poder beber su sangre poco a poco. Marcello de Andrade que mató en 1991 a 14 jóvenes en Río de Janeiro para rejuvenecerse con su sangre. Magdalena Solís, una mujer mexicana que desarrolló una psicosis teológica al creerse una diosa y organizó un culto pseudo religioso y orgiástico con sacrificios humanos que terminaban bebiéndose la sangre de sus víctimas. James Riva, que fascinado por los vampiros desde los 13 años, mató a su abuela en 1980 para beber su sangre como método defensivo, pues creía que era una vampira que se alimentaba de él mientras dormía.

La lista es larga y continua con el famoso Fritz Haarmann "El Vampiro de Hannover" y seguir con Wayne Boden "El Vampiro Violador", Nicolas Claux "El Vampiro de París", etc. Así como otros que han sido apodados vulgarmente por la gente o mayormente por los medios de comunicación como "vampiros" o "dráculas".

Han existido también fraudes vampíricos en los asesinos en serie; el ejemplo más llamativo es el de John George Haigh, apodado como "El Vampiro de Londres", quien utilizó la imagen del vampiro para crear el terror en la mente de las personas y, pese a que no se encontraron evidencias de que bebiera la sangre de sus víctimas ni de que actuara bajo ningún tipo de compulsión por ella, alegó el vampirismo para que le declararan incapacitado mental cuando lo arrestaron en 1949.

Para poner el punto psiquiátrico final a este tema, cabe destacar a un "vampiro" que surgió recientemente influenciado de forma directa por el cine. Se trata de Allan Menzies, un joven escocés de 22 años adicto al cine que se obsesionó con la película "Queen of the Dammed" ("La Reina de los Condenados") de Michael Rymer (2002)basada en la novela homónima de Anne Rice, según declaró posteriormente a su detención tras matar a Thomas McKendrick (un amigo de 21 años que le facilitó la película por primera vez), vio la película más de cien veces durante ese mes y al final hizo un pacto con Akasha, la vampiresa interpretada por la fallecida cantante estadounidense Aaliyah, para que le convirtiera en inmortal si mataba a alguien. Cuando un día su amigo se burló e hizo comentarios sexuales sobre la actriz, Allan se abalanzó sobre él, le asestó 42 puñaladas y le destrozó la cabeza con más de 10 martillazos; finalmente se bebió su sangre y comió parte de su cerebro. Durante el juicio no se mostró arrepentido en ningún momento e insistía en haberse convertido en un vampiro inmortal; el juez dictó la sentencia en 2003 condenándolo a cumplir al menos 18 años en prisión sin posibilidad de salir en libertad condicional, opinando que era "un demonio, violento y altamente peligroso, no apto para estar en libertad". Este individuo aparecio muerto en su celda dandose la noticia el 15 de Noviembre de 2004. Se cree que se quito la vida.

Es de destacar que la psiquiatría se ha interesado por estos casos de conducta anormal donde hay una necesidad compulsiva de sentir o ingerir la sangre, existiendo o no el autoengaño creencial de ser un vampiro. Muchos han sido diagnosticados como psicóticos o esquizofrénicos, aunque otros han definido su enfermedad como lo que podría encuadrarse en el llamado "vampirismo clínico" y que se ha intentado renombrar como Síndrome de Renfield, en referencia al personaje enfermo mental y siervo de Drácula que aparece en la obra de Stoker, un comedor compulsivo de moscas y arañas cuyo fin era el de absorberles su fuerza vital.

Pese a que este síndrome no está establecido ni aceptado completamente por el mundo médico, el psicólogo Richard Noll, en su libro "Bizarre Diseases of the Mind" (1990), dice que suele producirse con mayor frecuencia en los varones, e intenta establecer una serie de fases en su desarrollo:

Infancia: el primer estadio suele producirse durante la infancia, cuando el niño se ve involucrado en un incidente sangriento en el que descubre la excitación de la sangre.

Autovampirismo: donde descubre el placer que le provoca la visión o el sabor de su propia sangre.

Zoofagia: donde pasan a probar la sangre de animales, siendo especialmente atraídos por los denominados animales de compañía.

Vampirismo clínico: es el estado más avanzado del síndrome, en el que pasa a ingerir voluntariamente la sangre de otros seres humanos mordiendo a las víctimas por placer, lo que les proporciona una enorme satisfacción hasta llegar al éxtasis, ya que el sabor de la sangre actúa para ellos como si fuera una droga.

Fuente: http://www.wikipedia.com

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